Han pasado muchos años pero todavía no comprendo cómo ocurrió, cómo apareció de repente, de la nada.
Quizás fuera un alma caritativa aunque yo siempre lo he atribuido a la magia del Cine, más en concreto, a la magia de esta grandiosa actriz, de mirada limpia, honesta, cautivadora, que muchos seguíamos, por su exitosa carrera profesional y también porque presentaba con maestría una gran serie documental en televisión para aprender Cine de verdad, AMAR EL CINE.
No me quiero adelantar. Corría el año 2006, junio o julio, creo. Nuestro Taller de Cine del Centro penitenciario de Daroca acababa de ser creado con ayuda de un Festival de cine aragonés, la S.C.I.F.E. Éramos unos veinte internos y un servidor. Y teníamos unas ganas increíbles de ponernos manos a la obra y empezar a rodar pero no teníamos nada claro el cómo.
Yo había empezado a elaborar un pequeño “Manual práctico de Cine”, que finalmente terminó siendo un ladrillo de cien folios. Han transcurrido veinte años y, realmente, no creo que nadie haya pasado de los primeros veinte folios, los mejores sin duda, ya que eran un “copia y pega” de apuntes de la fantástica Escuela de Cine de Madrid, METRÓPOLIS.
Estábamos en un punto muerto. Ni siquiera yo sabía qué hacer con ese Manual de cien folios, al que daba vueltas y releía incesantemente, como si dentro fuera a encontrar inspiración. Y los internos del Taller me lanzaban miradas, esperando que les susurrara cuál iba a ser el plan, qué película íbamos a rodar y cómo. Pero dentro de ese marasmo de cien folios no había ningún plan.
Y una mañana de martes, temprano, encontrándome en la Biblioteca del centro penitenciario, dando vueltas a todo esto, de repente atisbé una caja de cartón que el día anterior NO ESTABA AHÍ. Venía sin remitente, lo cual es extrañísimo que ocurra en una prisión, donde todos los correos están milimétricamente controlados.
Mi curiosidad me pudo. Lo sé, siempre he sido un poco imprudente. Así que la abrí y mi sorpresa fue mayúscula al encontrarme, nada menos, que con el curso completo en vídeos VHS de AMAR EL CINE.
Estábamos salvados. La inspiración había llegado.
Y desde el interior de esa caja, de ese regalo mítico aparecido mágicamente, una bellísima sirena de ojos cautivadores parecía decirnos con su embelesadora voz marina: “Haced Cine”.
¡¡Gracias, adorada Sirena!! ¡¡Gracias, adorada Eulalia!!
Javier Mesa
Director Festival











No hay comentarios todavía.